Según ha informado el Banco de España, mañana entrarán en vigor en España los nuevos billetes de 10 euros. Al igual que ya ocurrió hace unos meses con el de cinco euros, el nuevo billete de 10 euros incorpora también elementos de seguridad mejorados y presenta un aspecto actualizado.
En el holograma y la marca de agua muestra un retrato de Europa, personaje de la mitología griega. También incluye un número verde esmeralda. Al inclinarlo, el número brillante produce un reflejo metálico que se desplaza verticalmente y cambia su color del verde esmeralda al azul oscuro. Gracias a estos y otros elementos, es muy fácil comprobar la autenticidad del nuevo billete de 10 euros utilizando el método “toque, mire, gire”.
Para facilitar la introducción del nuevo billete y darlo a conocer al mayor número de personas posible, el Eurosistema ha puesto en marcha varias iniciativas destinadas a seguir prestando asistencia a los propietarios y fabricantes de máquinas de tratamiento de billetes y dispositivos autentificadores.
Una de ellas consistió en facilitarles el nuevo billete de 10 euros casi nueve meses antes de su puesta en circulación para que realizaran pruebas y tuvieran tiempo suficiente para adaptar sus equipos.
Otra iniciativa consistió en simplificar los trámites para recibir los nuevos billetes de 10 euros necesarios para la adaptación. Asimismo, el Eurosistema organizó, en el marco de su Programa de Colaboración, un seminario sobre billetes en Bruselas, y los bancos centrales nacionales mantuvieron contactos directos con las partes interesadas en sus países.
Los bancos centrales de la zona del euro han confirmado al Banco Central Europeo que han hecho todo lo que razonablemente cabía esperar, dentro de sus capacidades, para facilitar la adaptación al nuevo billete de las máquinas de tratamiento y los dispositivos autentificadores en sus países.
Hasta que sean retirados los viejos, circularán conjuntamente con el nuevo billete de 10 euros de la serie Europa. Transcurrido un tiempo dejarán de tener curso legal, lo que se anunciará con antelación suficiente.
Son muchos los jóvenes, que tras recibir los primeros ingresos y cubrir sus necesidades, se plantean qué hacer con los pequeños ahorros que van cosechando mes tras mes. Pequeños ahorradores a los que les gustaría sacar provecho y no saben muy bien cómo hacerlo. La bolsa se les plantea como una opción, aunque el miedo a lo que pueda ocurrir en los mercados puede que les esté echando para atrás.
¿Qué cosas se deben tener en cuenta? Lo primero es hacernos una idea de nuestro perfil como inversores. Si somos jóvenes, pero no podemos destinar mucho dinero a la inversión en bolsa, lo lógico es que adoptáramos una estrategia de inversión por dividendos.
Así, y según aseguran los autores de 25 estrategias para ganar en bolsa (Ed. Pearson. Prentice Hall) “invirtiendo por dividendos el inversor elige una serie de valores una vez al año, los compra y se olvida de revisiones, reponderaciones y demás complicaciones hasta que pasan 12 meses.
Es, por tanto, una estrategia de inversión tranquila, con pocos costes de ejecución y, adicionalmente, con ventajas fiscales al tener un periodo de maduración superior al año. Pero además, lo realmente relevante es que los retornos son muy satisfactorios, tanto en mercados alcistas como especialmente en los mercados bajistas, donde el inversor está algo más protegido al haber elegido empresas con beneficios sólidos, estables, predecibles, que son relativamente ajenas a los vaivenes del ciclo económico”.
¿Mi perfil concuerda con el de un inversor por dividendos?
Soy un inversor por dividendos si:
– Tengo poco tiempo para dedicar a la bolsa.
– Tengo un tipo impositivo marginal muy alto.
– No estoy dispuesto a pagar muchas comisiones, o bien mi cartera para invertir en bolsa es pequeña.
– Me cuesta conciliar el sueño pensando en que mañana la bolsa puede hundirse.
No soy un inversor por dividendos si:
– Me gusta estar pegado a la pantalla, vigilando mis inversiones.
– Me gusta hacer trading (comprar y vender varias veces el mismo valor aprovechando movimientos a corto plazo).
– Confío sobre todo en el análisis técnico para tomar mis decisiones de inversión.
– No me preocupa que mis beneficios bursátiles tributen al tipo marginal.
Hoy Escocia vota. Sus ciudadanos van a decidir si quieren un futuro con el resto del Reino Unido o no. Sin embargo, las consecuencias serían muy graves y no sólo políticas, sino también económicas.
Si finalmente gana el sí en el referéndum en Escocia, parece lógico pensar que inmediatamente la libra se depreciaría significativamente (más allá de un 10%) y el bono soberano inglés (yield) aumentaría su diferencial con respecto a otros.
Además, las consecuencias de una hipotética independencia escocesa no traería nada bueno a España desde el punto de vista económico. De hecho, la prima de riesgo de nuestro país aumentaría significativamente, abriendo un hueco a los especuladores bajistas. Unos especuladores que también atacarían a la libra esterlina, aprovechando esa debilidad manifiesta del Reino Unido.
En cualquier caso, gane el sí o el no, está en manos del pueblo escocés. Lo que venga después nadie lo sabe realmente, tampoco las consecuencias políticas que sobrevendrán al viejo continente.
El equipo de EUDE Finanzas, tuvo ayer la ocasión de participar en la conferencia que pronunció el gurú estadounidense Jeremy Rifkin, coincidiendo con la presentación de su último libro, La sociedad de coste marginal cero (Ed. Paidós). El encuentro tuvo lugar en la sede de la Fundación Rafael del Pino de Madrid y a ella asistieron más de 200 personas.
Jeremy Rifkin (1943, Denver, Colorado) es un sociólogo, economista, escritor, orador, asesor político y activista estadounidense. Rifkin investiga el impacto de los cambios científicos y tecnológicos en la economía, en la sociedad, en el empleo y el medio ambiente.
De hecho, y según sus predicciones, se avecina un futuro lleno de nuevas oportunidades para la humanidad donde los costes industriales de producción, de la energía e Internet van a provocar grandes cambios en los actuales modelos de organización social.
El problema más significativo, no obstante, será el del empleo, ya que las mejoras tecnológicas, en el corto y medio plazo, generarán problemas muy serios de este tipo. Su receta: el tercer sector. De él vendrán las nuevas oportunidades para el empleo donde la humanidad verá como poco a poco se va desligando de las obligaciones propias del trabajo tedioso, dejando la automatización a las máquinas y creando nuevos espacios para el desarrollo creativo de las personas.
Veremos lo que está por venir en las próximas dos décadas. Sólo el tiempo le dará o le quitará la razón a este profesor e investigador tan provocador y a veces polémico.
Tal vez hayas venido a España y si has tenido la inmensa suerte de encontrar trabajo recientemente, quizá te hayas planteado cuál será tu salario neto o lo que es lo mismo, cuántos impuestos vas a tener que pagar.
En el caso de personas físicas
Si vives en España más de 183 días al año, la norma general dicta que entonces debes tributar por todos tus ingresos aquí. Parte de esos impuestos, llamados directos, los pagarás sin darte cuenta cada vez que compras bienes o servicios. El más conocido de ellos es el Impuesto sobre el Valor Añadido o IVA, que actualmente se sitúa en el 21% del valor del producto o servicio que estemos adquiriendo, un 10% si se le aplica el IVA reducido o un 4% cuando es superreducido. Tranquilo, estos dos últimos casos son bastante inusuales, por lo que normalmente deberás abonar ese 21% y cuyo importe se verá reflejado en toda factura o ticket de compra.
El impuesto indirecto más conocido es el Impuesto sobre la Rente de las Personas Físicas o IRPF. Este impuesto grava la totalidad de los rendimientos netos y sus incrementos patrimoniales.
A estos dos se unen, como es lógico, también en el caso de los nacionales, las tasas y las contribuciones especiales.
Personas jurídicas
En el caso de las empresas (personas jurídicas), el Fisco tampoco distingue si su propietario/s vive/n o no la mayoría del tiempo en España. Toda empresa debe pagar el Impuesto de Sociedades que corresponda por los beneficios obtenidos aquí.
Existió alguna excepción a este respecto, la legislación permite tributar como no residentes a algunos directivos y profesionales que han venido a trabajar a España por un tiempo determinado. Pero fue derogada. Como norma general, podemos decir que no hay privilegios para los extranjeros que vienen a trabajar a España.
Muchas personas piensan que esos privilegios se dan en la práctica aunque, sin embargo y debido a la existencia de los convenios que evitan la doble imposición, en realidad no existen. España tiene actualmente firmados este tipo de acuerdos con cerca de 90 países (ver aquí).
Más info: Más economía para andar por casa (Ed. Lid)
Durante los dos últimos años, en el contexto de una crisis económica generalizada a nivel global iniciada en 2007-08, los estudiantes de las más prestigiosas universidades de todo el mundo vienen reclamando una profunda revisión de los contenidos de los planes de estudio de las carreras relacionadas con la Economía y las Finanzas.