El 2020 fue uno de los tres años más cálidos de la historia. Ante esta situación ¿Qué medidas podemos tomar para hacer que crezca el clima?.
Desde hace unos años la cuestión climática ha estado en el punto de mira. En concreto, el pasado año fue uno de los tres años más cálidos de la historia. Son muchas las iniciativas que desde entonces se han tomado con el objetivo de proteger el clima, desde las elecciones estadounidenses, los planes de estímulo europeos, pasando por los de neutralidad en carbono de las principales compañías petroleras.
Todo esto tiene un único objetivo: alentar al conjunto de la sociedad para que de aquí a 2050, podamos vivir en un mundo en el que el aumento de la temperatura se mantenga por debajo de 2ºC. Ante este enorme desafío, todos tenemos un papel que desempeñar: empresas, ciudadanos, organizaciones, no gubernamentales, etc. Por su parte, las finanzas deben ayudar y acelerar este esfuerzo colectivo dirigiendo el capital de forma masiva y pragmática hacia las empresas que determinaran el mañana.
Para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París sobre el clima, pensamos lógicamente lógicamente en la financiación de las empresas que ofrecen soluciones concretas a los problemas medioambientales. Estas soluciones pueden generar un impacto medioambiental directo, como la compañía francesa de energías renovables NEOEN, o indirecto, como DASSAULT SYSTEMES, cuyo software permite diseñar vehículos y edificios.
En la carrera por el clima, los inversores descartan a menudo a algunas empresas, como, por ejemplo, las de las energías fósiles. ¿Hay que excluirlas y dejarlas en manos de inversores quizá menos considerados? ¿O bien invertir en ellas e interactuar con ellas para acelerar su transición? Si el objetivo es contribuir a la transición de la economía en su conjunto, no podemos ignorar estas compañías siempre y cuando asumen compromisos honestos.
Ante esta realidad y la urgencia de actuar, creemos que los fondos de impacto son una estrategia de inversión destinada a contribuir a la transición climática en Europa, al invertir en empresas responsables y comprometidas. Este tipo de fondos ofrece una respuesta pragmática e innovadora a los desafíos del cambio climático, al financiar perfiles de empresas, cuya madurez climática se evalúa y supervisa mediante una tecnología propia.
Por último, es fundamental asegurar que la dinámica de cambio en la que se encuentra la empresa tiene en cuanta sus factores externos negativos. Por ejemplo, la destrucción de empleo, para que la transición climática sea también una transición justa para el conjunto de la sociedad. Esta nueva solución de inversión promueve la diferencia, y desde las instituciones lo considera un proyecto empresarial ambicioso centrado en la consideración de los riesgos climáticos.
Preocuparse por el clima y la protección del medio ambiente son los retos principales a los que tienen que hacer frente las empresas. Desde EUDE Business School contamos con un Máster en Gestión y Tecnología Ambiental con el que podrás formarte como un auténtico profesional, apostando por el terreno de la gestión ambiental.
La lucha contra la pandemia ayudó a prevenir, en buena medida, un incremento alarmante de las alteraciones climáticas. Además, de las medidas de confinamiento y la reducción de actividad, otra gran alternativa es la energía solar.
Con las medidas y restricciones para combatir la crisis del coronavirus, se ha logrado prevenir en muchos aspectos el incremento alarmante del cambio climático. Por ejemplo, las emisiones de CO2 en China disminuyeron un 1.7%, respecto al 2% de aumento que hubo en 2018, favorecido en parte por el incremento de la potencia fotovoltaica extraída de la energía solar.
Aprovechando estos datos, desde China van a procurar aumentar su energía eólica y solar esperando llegar a más de 1200 millones de kilovatios para 2030. Un proyecto inédito con el que se espera poner en orbita una estación a unos 3-6000km de la superfiecie para maximizar la autonomía seis veces superiores a las granjas solares terrestres.
Se trata de la luz producida por la luz, para la generación de electricidad o la producción de calor. Se trata de un recurso inagotable y renovable, pues procede directamente del sol, y se obtiene a través de paneles o espejos. Las células solares fotovoltaicas convierten la luz del sol directamente en electricidad por el llamado efecto fotoeléctrico, por el cual determinados materiales son capaces de absorber fotones (partículas lumínicas) y liberar electrones, generando lo que conocemos como corriente eléctrica.
Por otro lado, los colectores solares térmicos usan paneles o espejos para absorber y concentrar el calor solar, transferirlo a un fluido y conducirlo por tuberías para su aprovechamiento en edificios e instalaciones o también para la producción de electricidad (solar termoeléctrica).
Proporciona calor
Da calor aprovechado mediante espejos de manera que los rayos de sol se encuentran en un receptor que alcanza temperaturas de hasta 1.000ºC. El calor se utiliza para calentar un fluido que genera vapor, y este vapor finalmente mueve una turbina y produce electricidad.
Proporciona luz
Genera luz que se convierte en electricidad a través de paneles solares fotovoltaicos. Estos paneles están formados por grupos de células o celdas solares que transforman la luz en energía eléctrica.
Es inagotable y se renueva
Al contrario que las fuentes tradicionales de energía como el carbón, el gas, el petróleo o la energía nuclear, cuyas reservas son finitas, la energía del sol está disponible en todo el mundo y se adapta a los ciclos naturales. Por ello, son un elemento esencial de un sistema energético sostenible que permita el desarrollo presente sin poner en riesgo el de las futuras generaciones.
Contra el cambio climático
La energía solar no emite gases de efecto invernadero, por lo que no contribuye al calentamiento global. De hecho, se muestra como una de las tecnologías renovables más eficientes en la lucha contra el cambio climático.
No contaminante
De entre todas las ventajas, es importante destacar que la energía solar no emite sustancias tóxicas ni contaminantes del aire, que pueden ser muy perjudiciales para el medio ambiente y el ser humano. Las sustancias tóxicas pueden acidificar los ecosistemas terrestres y acuáticos. Además, los contaminantes de aire pueden desencadenar enfermedades de corazón, cáncer y enfermedades respiratorias como el asma.
La crisis del coronavirus ha interrumpido el impulso que se había tomado frente a la emergencia climática, pero también ha demostrado fríamente que hay que hacer caso a las advertencias que nos indican los expertos.
¿Qué ha sido de la emergencia climática seis meses después de que se declarase la pandemia? Cuando ya son más de 33 millones de las personas infectadas y más de 1 millón de fallecidos en todo el mundo, es obvio que la prioridad para el conjunto del planeta es terminar con esta crisis sanitaria. Sin embargo, el desafío climático sigue ahí, ha estado antes y estará después el covid-19, y para ello si que no hay vacuna.
Hace un año, en septiembre de 2019, se estaban llevando a cabo manifestaciones en cerca de 150 países de todo el mundo, en las que se reclamaban medidas más contundentes frente al cambio climático. Entre todas ellas, una de las más importantes fue la que se hizo en Nueva York, en cuya cabecera marchaba la activista sueca Greta Thunberg. Todas estas huelgas mundiales del clima fueron una demostración del impulso que había tomado la sociedad ante la crisis climática.
En cambio ahora, un año después, nos encontramos en plena crisis del coronavirus que ha dejado en un segundo plano la emergencia climática, pero ha demostrado con la importancia de hacer caso a las advertencias de los científicos y la vulnerabilidad de nuestra sociedad. Además, esta crisis también ha colocado el cambio climático en el centro de debate económico, en donde se plantean nuevos planes de recuperación y nuevas oportunidades como sustituir de forma más rápida los combustibles fósiles por renovables.
A pesar de que el coronavirus se ha expandido por todo el mundo, se está viendo como hay países que están manejando mucho mejor la situación que otros. Pero con el cambio climático no es lo mismo, de poco importa que un estado reduzca muchos sus emisiones o genere muy pocas, si no reacciona el resto del planeta, ya que los gases de efecto invernadero se acumulan en el conjunto de la atmósfera.
En el momento que llegue la vacuna contra el coronavirus será un paso que ayudará también a relanzar la atención en la emergencia climática. A la espera de ello, en los próximos meses se van a producir las elecciones de Estados Unidos, un momento crucial para escoger al líder de la primera potencia a nivel mundial. Ahora es el momento de que los líderes que se sienten en la mesa internacional resuelvan sus problemas juntos.
La batalla contra el cambio climático no ha hecho más que empezar, es responsabilidad de todos ser conscientes de que tenemos que contribuir para asegurar la vida en el planeta. En EUDE Business School contamos con un Máster en Energías Renovables y Gestión de la Energía, a través del cual podrás desarrollar tu carrera en un área por el que cada vez se involucran las mejores empresas a nivel mundial.
La crisis climática es una amenaza real y el desafío más importante al que se enfrenta el ser humano, sus consecuencias pueden llegar a ser problemas letales para la Tierra.
El cambio climático es un problema que amenaza a todo el planeta, sus consecuencias ya se han visto en forma de deshielo, sequía, temporales frecuentes e intenso, o inundaciones. La sociedad en su conjunto debe ser consciente del futuro tan letal que se vaticina para la Tierra, y desde organismo internacionales, compañías e iniciativas propias dar pasos importantes para ponerle freno.
Recientemente el mundo ha vivido en 2019 el mes de junio más caluroso de la historia, según los datos ofrecidos por Copernicus, el servicio europeo sobre el cambio climático, el termómetro subió en este mes 0.1 °C más con respecto al anterior récord en 2016, pero sobre todo el Europa, donde más calor ha hecho con una temperatura de 2ºC más de lo habitual.
Estas fuertes subidas de temperaturas y oleadas de calor han provocado un fuerte impacto en las extensiones del hielo en el Ártico, la desaparición del hielo no ha hecho más que acelerarse desde mediados de 1800 hasta el día de hoy. Dejando en los últimos años notables perdidas, en 2014 había una superficie de 17,41 millones de kilómetros cuadrados y en 2017 unos 16 millones.
Sin embargo, el deshielo y esta crisis climática no solo contribuye a aumentar el nivel del mar, sino que también posee la fuerza de alterar corrientes oceánicas que establecen un equilibrio en el reparto de las temperaturas de todo el planeta. Provocando una situación precaria para un futuro no tan lejano, donde puede llegar a desaparecer un tercio de la superficie glaciar.
La salud de los ecosistemas de los que nosotros y otras especies dependemos se está deteriorando más rápidamente que nunca, el ser humano debe ser consecuente y tomar medidas para garantizar un futuro estable en la Tierra. En EUDE Business School buscamos formar a través de nuestra Maestría en Gestión Ambiental a profesionales concienciados con el planeta y que apuesten por políticas sostenibles.
Hoy 22 de abril se celebra el Día Internacional de la Tierra, una fecha clave para que todos los países reflexionen sobre el cuidado de la tierra y las medidas necesarias para luchar contra el cambio climático.
Las Naciones Unidas reconocen a la Tierra y sus ecosistemas como el hogar de la humanidad. Si queremos conseguir un equilibro entre las necesidades económicas, sociales y ambientales, se debe promover la consonancia entre la naturaleza y la Tierra. Para ello, en el año 1970 se reconoció el 22 de abril como la fecha clave para que todos los países reflexionen sobre cómo deben preocuparse más por la contaminación, el cambio climático, y la naturaleza.
En la actualidad, el cambio climático es una de las mayores amenazas para el desarrollo sostenible en todo el mundo, para combatirlo, en muchos países se están tomando medidas urgentes, que inspiren a los ciudadanos y a las sociedades a reconsiderar cómo interactuar con el planeta. Su objetivo principal es garantizar que las personas puedan acceder a la información y conocimiento necesarios, para respetar y desarrollar estilos de vida acordes con la naturaleza.
Sin duda alguna, es el mayor reto al que se enfrenta la humanidad, días como el 22 de abril nos hacen darnos cuenta de la responsabilidad colectiva que tenemos. Y como debemos cooperar internacionalmente para fomentar la participación y el acceso a las políticas contra el cambio climático. Hoy en día, con este fin, se están llevando acciones conjuntas en 7 áreas estratégicas:
Durante décadas los movimientos ecologistas han hablado del cambio climático, y de las graves consecuencias que pueden deteriorar nuestro planeta. Son cada vez más las políticas verdes que buscan proteger la tierra, pero no podemos olvidar, que en este contexto la educación ejerce un papel fundamental.
Concienciar a través de la educación es una alternativa para muchos países, donde para los más pequeños acciones como reciclar forman parte de su vida diaria. En EUDE Business School a través de nuestro programa de MBA + Maestría en Gestión Ambiental,queremos formar profesionales y líderes del futuro concienciados con el cuidado del Planeta Tierra.
El día 17 de mayo se celebra el Día Mundial del Reciclaje con el objetivo de concienciar a la sociedad acerca de la importancia que tiene reducir y reutilizar los desechos como corresponden, para no contribuir al cambio climático, y así proteger el medio ambiente y todo nuestro planeta.
Reciclar parece una tarea fácil y sencilla, pero no todo el mundo lo hace. Por eso hoy día 17 de mayo se revindica la importancia de reciclar, de reutilizar, de saber sacar partido a esas cosas que ya no necesitamos. Un simple gesto pude suponer un gran cambio; a diario tiramos la basura ¿es tan difícil separar nuestros desechos? La respuesta es NO, efectivamente no lo es, y de hecho, cada vez más personas reciclan en sus hogares.
Las campañas publicitarias y el trabajo de las organizaciones medio ambientales va calando poco a poco en una sociedad que no puede ni debe mirar hacia otro lado. El cambio climático es real y sus consecuencias pueden ser aún más terribles si no tomamos las medidas necesarias ¿quieres ser parte de la destrucción de nuestro planeta?
La clave para que el proceso funcione es muy fácil. ¿Conoces las 3R? Reducir, Reutilizar y Reciclar. No todo es separar, también es importante reducir la cantidad de residuos, utilizar materiales que puedan ser reutilizados, y por supuesto, intentar reciclar todo lo que sea posible.
Beneficios del Reciclaje
“Cada vez estamos más concienciados con la importancia de reciclar nuestros residuos, pero nunca sobra recordarlo dedicando un día a hablar de esta importante iniciativa, tan necesaria en la gestión de nuestros residuos. Y casi tan importante o más que el reciclaje está la reutilización y la reducción, las tres R´s básicas” así opina Irene Alonso Pelegrina, Responsable de Medio Ambiente, Calidad y Desarrollo Sostenible en EUDE Business School.
El medio ambiente nos necesita, todos debemos aportar a la causa y ser conscientes de que un pequeño gesto diario, a largo plazo supone un gran cambio. Si no lo hacemos, el resultado serán animales muertos, montañas de residuos… “¿esto es lo que queremos para nuestros hijos? Pues este es el mundo que les dejamos si no aportamos nuestro granito de arena” apunta Alonso.
En EUDE Business School sabemos la importancia de cuidar el medio ambiente. Por eso, dentro de nuestra oferta formativa ofrecemos varios programas dedicados a la Gestión Ambiental y las Energías Renovables.